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Reinventarse

A punto estoy de cumplir 5 meses de haber regresado a Costa Rica, luego de 2 años en España. No es mucho tiempo si se mira bien, pero todos sabemos que en la historia personal lo importante no es la duración, si no la profundidad de los acontecimientos. Regrese sin tener muy claro cuales deberían ser mis primeros pasos al regresar, con la tensión propia de saber que mi pareja vendría dos semanas después, y que Costa Rica se podía convertir tanto en una oportunidad como una prueba de templanza, para la relación, para nosotros como profesionales, para los dos como personas buscando alcanzar sus sueños. Ahora estamos aquí, a casi cinco meses, Amaya ha aprendido a dar direcciones a la tica, yo en la lucha por dedicarme exclusivamente a trabajar con imágenes, ambos compartiendo una infinita sensación de plenitud. Los pasos son claros de ahora en adelante, mantenerse siempre fiel a lo que de verdad se quiere hacer. De momento no me quejo, soy profesor de Iluminación Avanzada en la carrera de fotografía de la Universidad Técnica Nacional, algo que vivo como un reconocimiento a mi trabajo y formación, además de una de las actividades que más satisfacción me están reportando ahora mismo, espero que a mi alumnos también. He decidido afrontar el reto de ser fotografo independiente, por suerte cada día salen más encargos y cotizaciones, además, como fotógrafo me he lanzado a la aventura de una especie de “joint venture” llamada Tico Runner que ha empezado a mutar a Tico Pix.  En medio de esta voragine de proyectos he pasado a trabajar en el inicio de una agencia de creatividad digital, con la suerte hasta llevarme bien con mi contraparte en la oficina. Quizá lo que me da más paz de espíritu, es una de las pocos veces en mi vida que mi actividad laboral no riñe con mis valores éticos, y eso no tiene precio.